Cuentan que cuando Alejandro Magno llegó a Atenas con su ejército, se encontró con el vagabundo, que estaba tirado junto a su tonel, rascándose las piernas. Ya le habían advertido al conquistador que, pese a su aspecto, era uno de los más g ...randes sabios de la polis. Admirado por la fama y la facha del tipo, el egregio Alejandro se le acercó y dijo: "Diogénes, soy el gran Alejandro, y te daré lo que tú me pidas". Diogénes, fastidiado, le respondió: "te pido que te corras del sol, ya que me haces sombra"v>
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